Parte III – Cadera y rodilla. Infección articular periprotésica y del sitio quirúrgico: diagnóstico y aspiración articular




Vicente Reyes-de la Parra, Departamento Ortopedia y Traumatología, Hospital Ángeles Xalapa, Xalapa, Ver., México


El éxito de la artroplastia total de cadera (ATC) y rodilla (ATR) depende de la mitigación de factores de riesgo y un diagnóstico preciso. La evidencia establece que las infiltraciones articulares (corticosteroides o ácido hialurónico) incrementan el riesgo de infección si se realizan menos de 3 meses antes de la cirugía primaria. Asimismo, una artroscopia de rodilla previa aumenta el riesgo de infección en una ATR ipsilateral si el intervalo es menor a 6 meses. Respecto al uso de cemento óseo con antibióticos, su beneficio en cirugías primarias sigue siendo controversial; no obstante, su uso sistemático está justificado en revisiones asépticas, donde ha demostrado una reducción significativa del riesgo infeccioso. En ATR primaria, su aplicación se considera razonable dado que no presenta resultados inferiores. Para el diagnóstico de infección articular periprotésica (IPP), los marcadores serológicos clásicos mantienen su vigencia. La combinación de proteína C reactiva (PCR > 5 mg/l) y velocidad de sedimentación globular (VSG > 10 mm/h) ofrece una sensibilidad de hasta el 100%, consolidándose como las pruebas de cribado más costo-efectivas para descartar infección. Aunque la alfa-defensina posee alta especificidad, su acceso limitado prioriza el uso de PCR y VSG en el algoritmo diagnóstico inicial.



Palabras clave: Infecciones relacionadas con prótesis. Artroplastia total de rodilla. Artroplastia total de cadera. Inyecciones intraarticulares. Proteína C reactiva. Polimetilmetacrilato.




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  • DOI: 10.24875/MJO.M26000022

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